Municipio de Colón - Matanzas

Mapa de la ubicación de Colón en la provincia de Matanzas.

Término Municipal de Colón - Matanzas

Autor: Extracto de la - Guía Provincial 1942 -

Hombres, acontecimientos y rasgos notables, José Zozaya, fundador don Fernando Diago, José Vilches, Fernando García Leconte, ídolos de Colón.

La fundación de Colón obedece en sus primeros años a imperativos de orden comercial y en sus primeros treinta y cinco o cuarenta años de existencia ilustran de modo claro y sustancial una creciente prosperidad.

Los hacendados de la región, para la solución de casi todas sus cuestiones, debían acudir a la Tenencia de Gobierno de Cárdenas, de la cual dependía la Capitanía de Partido de Palmilla, dependiendo a su vez de esta Capitanía, "Nueva Bermeja", inmensa y rica hacienda perteneciente a Don Martín José Zozaya.

Con el fin de hacer desaparecer esos inconvenientes, Zozaya funda, un 8 de agosto de 1836 un poblado con el nombre mismo de su hacienda. Este nombre de "Nueva Bermeja" lo conservó hasta el 1º de Enero de 1859, fecha en la cual fue cambiado por el de Colón, en grata y justa memoria al glorioso descubridor de América.

Del año 1840 al 1870, fue generalmente considerado Colón como la región más rica de Cuba. Sus numerosos ingenios, que al finalizar el 1870 ascendían a 144 fábricas de azúcar; sus numerosos y productivos cafetales, y sus extensas y nutridas haciendas de crianza de todo género de ganado, fue motivo para que se le llamara a esa época "La Edad de Oro" de Colón.

Don Martín José Zozaya fundó a Colón, pero, a don Fernando Diago podemos considerarlo, y justamente se le considera así, el verdadero padre de Colón en todos los aspectos de la paternidad, sin restar méritos a los muy valiosos de don Martín al fundar a "Nueva Bermeja" en los terrenos de sus ricas posesiones.

Fernando Diago y Tato del Castillo, primera figura de la historia de Colón.
Don Fernando Diago y Tato del Castillo, primera figura de la historia Colombina.

Don Fernando Diago, es recordado hoy con gratitud y amor, por su infinita devoción, generosidad y su desvelo en el desarrollo de Colón; residiendo en la Habana, comenzó a visitar con frecuencia el naciente poblado por los años de 1848 al 50, cuando era aún un pobre caserío de casas de barro y de madera y una que otra de mampostería. Opulento e influyente, encariñado con aquellas gentes y tierras, se dio a hacer el bien a manos llenas, sin medir su magnitud y sin tener en cuenta sus desvelos. Domingo tras Domingo, durante las largas zafras del 1850 al 1860, se hizo obligada para don Fernando su visita al "villorrio querido" que él habia resuelto ya convertir en un verdadero pueblo.

Comienza construyendo en el año 1851 un local para una escuela, ofreciendo costear, como así costeó por muchos años, su sostenimiento. Y, de su propio peculio también, y con su intervención directa en los trabajos, no para fiscalizar los gastos, sino para mejor técnica y eficiencia, arregla calles, abre y mejora caminos, dota a la municipalidad de una imprenta donde se edita "El Progreso", primer periódico de Colón.

Su obra de mayor relieve por la trascendencia que en sí misma encierra, en relación a la economía de la región, Fue la Exposición del año 1857, a la cual hizo seguir otras tres en los años sucesivos.

Idea la Exposición; invierte sin tasa todo el capital que pueda ser necesario y suficiente para que tan magno acontecimiento y tan bella obra resulten dignos de un pueblo que se quiere mucho; dirige la construcción de los pabellones y el trazado y embellecimiento de jardines; crea premios, y valido de su envidiable posición económica, de su prestigio social en los altos círculos de la Habana, y de su influencia en las mas elevadas esferas oficiales, hace de la inauguración de la Exposición del año 1857 un acto grandioso de proporciones insospechadas.

Otros hombres hubo allí que merecen ser mencionados entre los que, aparte de los ya citados en nuestra monografía histórica, dieron provecho y prestancia a la próspera y simpática ciudad de Colón, y a su Término Municipal. Entre ellos se destacan: Francisco Piedra; Luis López Hidalgo; José Ml. Pascual; Juan Antonio Garmendía; Antonio de Armas y de la Coba; Juan González Novo; Manuel Linares; Leonardo Esperón; Juan García Valdés; Pedro García Vega; Juan José Castillo; Ramón Areces; Mario Muro; Juan Francisco Perera; Manuel Mantilla y Béjar; José Manuel Roseñada; Casimiro López de Vivigo; Salvador Salazar; Victoriano López Bueno; Raúl Miranda; Pablo Molinas; Luis Fuentes Carrillo; Julián Godínez; el actual Alcalde Ángel Crucet Prellezo, y otros.

Hemos de citar, en renglón aparte, al doctor José María López, el primer orador que ha tenido Colón en todas las épocas y, al renombrado artista Pedro Béjar Novello, quien llegó a ser célebre en España como pintor notable.

Las mujeres notables que se han destacado en Colón en las variadas manifestaciones de las actividades humanas son, entre otras varias: Aydée Sorondo y Campanería, admirable pianista; doctora: Angela Landa, ya citada en nuestra monografía; Blanca Balbino; Gloria Amador; Rosa Pastora Leclere; Juana Rosa García; la celebrada creyonista Concepción Bejar de Mantilla, madre del célebre pintor ya citado Pedro Béjar Novello; Aurora Silvestre e Isabel Machado.

Del primero de Enero de 1859, fecha de la exaltación a Tenencia de Gobierno, tuvo Colón 33 Tenientes Gobernadores. Todos, si atendemos a sus exclusivas funciones legales, se excedieron en el mando, pero, como hubiera sido, y cuán saludable para Colón, si esa traslimitación de funciones hubiera obedecido a propósitos bien encaminados a fructificar realizaciones en beneficio de Colón.

Entre los tantos, los hubo insignificantes y mediocres, uno que otre malvado, algunos entusiastas y progresistas, pero, cinco de ellos dejaron gratísimos recuerdos, siendo considerados como los mejores mandatarios que tuvo Colón del primero de Enero del 59 al primero de Enero de 1879.

Nos obliga hacer merecida mención de estos cinco Tenientes Gobernadores que Colón recuerda con agradecimiento, entusiasmo y cariño.

Teniente Gobernador Matías Gallego y Vallejo, Primer Teniente Gobernador, quien tomó posesión del cargo el 19 de Enero de 1858. Si bien autoritario, era emprendedor y activo, y bien intencionado. Organizó e hizo trabajar con orden y eficiencia todas las dependencias municipales; creó escuelas; arregló calles y caminos; creó y organizó servicios médicos, y proyectó la construcción de importantes edificios. Duró en el mando hasta principios de Octubre de 1860.

Teniente Coronel Julián Bajardí quien tomó posesión el 9 de Noviembre de 1860, gobernando hasta la primera semana de Octubre de 1863. Culto, dinámico, y con sobrada energía, termina el arreglo de todas las calles, trabajo que dirige personalmente con eficiencia y entusiasmo; Inicia la construcción del edificio de la Cárcel; crea nuevas escuelas, y alienta a todos los vecinos, quienes emulan su ejemplo y luchan por el engrandecimiento de su pueblo. Bajardí esta en todas partes y en todas partes es recibido con atención y con respeto su consejo y se le acoge con cariño. Bajardí ocupó el cargo nuevamente el 9 de Julio de 1874, por un período corto de veinte días.

Estación del Ferrocarril en el centro de la ciudad de Colón Estación del Ferrocarril en el centro de la ciudad de Colón

Teniente Coronel Antonio Dorregaray y Romiguera, ocupó el mando el 14 de Enero de 1868, hasta poco después del Grito de Yara. Fue entre todos, el mas culto, de vasta erudición, y uno de los mas distinguidos oficiales del Ejército Español. Delineó con su propia técnica, y contribuyó muy directamente a la construcción de la que es hoy elegante avenida de Máximo Gómez, desde el Puente hasta la calle Calixto García. Esta obra, además de ser realizada para satisfacer necesidades inmediatas del fomento progresivo de Colón, fue trazada con vista al futuro progreso urbano del poblado, pues sirvió de base, y debemos repetirlo que con esa alta mira fue ideada y construida, al ordenado y simétrico desarrollo urbano de Colón. No fue el trazado corriente de una calle en terreno baldío, sino una empresa de buenas proporciones, al ser necesario para llevar a cabalidad el propósito concebido, destruir algunas casas que obstaculizaban el trazado. Ideó la celebración de un bazar para recolectar fondos para la construcción del Templo donde la grey católica de hoy pide misericordia y bendiciones al Señor, no limitándose a su feliz y piadosa iniciativa, sino que se dispone con actividad y entusiasmo, a recolectar personalmente los efectos que han de lucir en el citado bazar. Traza también, la carretera de Río Piedra.

Dorregaray embarcó a España a raíz de abandonar la Tenencia de Colón, y poco tiempo después oímos su nombre como el más conspicuo y temido jefe Carlista.

El Cmte. José Vilches asumió el mando el 24 de Octubre de 1868. Vilches ejerció su mando con su característica rectitud militar, pero con sobrada ecuanimidad, con cariño y con nobilísima generosidad. Vilches creó el periódico "El Boletín", necesidad sentida desde la muerte de "El Progreso". Abre, paralela a la Calzada de Río Piedra, una nueva calle, a la cual el Ayuntamiento, como gratitud a tan excelente mandatario, da su propio nombre.

Vilches hasta este momento es admirado y respetado, pero, su digna y rápida actuación en el empeño de contrarrestar la propagación de una terrible epidemia de viruelas, y sus bondadosos consejos y advertencia a los vecinos para que no se dejaran dominar por el pánico que había invadido la población con motivo de la presencia en la Habana de algunos casos de Cólera, hace que prenda aún más en el corazón de los Colombinos.

Durante el desbordamiento del río Palmillas y el arroyo Colón, cuando unidos los dos en uno solo cauce, inundan aterradores el poblado hasta la calle Real (hoy Martí), Vilches "Se tira al medio de la calle" y rescata con sus propios brazos muchas vidas, alojando en su propia casa, varios vecinos pobres, de los barrios bajos.

Y nombramos ahora con respeto y con admiración, al Comandante Fernando García Leconte. Asume el mando el 16 de Octubre de 1871. Estaba en pleno vigor la Guerra de Emancipación, y cunden los odios entre españoles y cubanos, acrecentados por el hecho de haber sido Colón teatro de sucesos tristes y sangrientos. Este gran hombre, de talla inmensa, sin dejar de cumplir religiosamente sus deberes militares, armoniza a españoles y cubanos, los hace convivir como buenos hermanos, no permite el más leve abuso de las tropas a su mando contra los hijos de aquel pueblo, ¡No anota la historia de la humanidad repetidos casos de tan digna actitud de un oficial en tiempos de guerra! Leconte realiza múltiples obras de incalculable beneficio para la comunidad, y deja su nombre bien grabado, en el corazón de todos los colombinos.

De los 73 o 75 Alcaldes que ha tenido Colón desde el 1 de Enero de 1859 a la fecha, se distinguen por su labor constructiva, entre tantos: Francisco Montes y Cervantes, quien en gran manera, con don Francisco Diago, contribuyó a la celebración de las cuatro exposiciones agropecuarias que aquel hombre eminente ideó, ya Alcalde, celebró las de los años 1862 y 63, siendo esta del 1863 la última celebrada en Colón. Don Francisco Rodríguez Loreto, del 81 al 83, cuando ya Colón no era tan grande ni tan rico como en tiempos anteriores, pues, el Municipio de Colón, que abarcaba los actuales Términos de Pedro Betancourt, Agramonte, Manguito, Perico, San José de los Ramos y Jovellanos, fue mutilado, primero de este último, y luego de los restantes, dejándolo reducido a la Cabecera y a los lejanos barrios de Calimete, Amarillas, y Jagüey Grande, que hoy es Término también. Sin embargo, pudo desempeñar a cabalidad su cometido, y entre otras obras construyó La Plaza del Mercado.

Colón aumenta considerablemente su territorio a fines del pasado siglo, pero, ningún Alcalde aprovechó ese nuevo florecimiento. Vuelve a ser cercenado en 1910 al crearse los Municipios de Manguito, Perico, Agramonte y San José de los Ramos. Tenemos entonces de Alcalde al Coronel Rafael Aguila. Quien construyó el primer Parque Infantil que existió en Cuba. Luego, por un lapsus de seis años, ejerce las funciones alcaldicias José Ml. Gutiérrez. Entre las obras realizadas por este buen Alcalde debemos mencionar: el Paseo de Máximo Gómez, el cual destruyó mas tarde para dar paso a la Carretera Central; el Paseo Fernando Diago; la transformación del Parque "La Libertad", y los monumentos de Máximo Gómez, Antonio Maceo, Estrada Palma, Carlos Ml. de Céspedes y José Miguel Gómez.

Ya en la última década de este siglo presentamos a Leopoldo Valdés Figueroa. Su actuación se destacó por haber logrado hacer funcionar la Escuela de Artes y Oficios, que fundada desde hace algún tiempo, no había logrado comenzar a funcionar; la reconstrucción del Mercado, y el arreglo y embellecimiento exterior del Cementerio.

El actual Alcalde (1942), don Angel Crucet Prellezo, ha realizado hasta ahora una buena labor, y dado sus meritorias condiciones, nos atrevemos a avanzar, que será contado entre los pocos buenos Alcaldes de Colón. Aunque reducido Colón a solo 717 kilómetros cuadrados, y con una población de 23.000 habitantes aproximadamente, un hombre de sus condiciones puede hacer mucho en bien del Término.

Entre los jueces de más grata memoria que ha tenido Colón, debemos citar, a Jacinto Secades y Japón, a Fernando Salcedo y a Eugenio de Ribeaux.

El ornato de Colón se embellece con los siguientes edificios, monumentos, construcciones, etcétera: el Centro Escolar "Luz Caballero"; el Edificio de la Escuela de Artes y Oficios; la Cárcel Publica; un bello Parque en el cual se levanta una estatua a Colón: el Parque Infantil; los monumentos a Estrada Palma, a Antonio Maceo, a Máximo Gómez, a Carlos Ml. de Céspedes, y a José Miguel Gómez; el Hotel Nuevo Continental; el Parque de "La Libertad"; el Edificio del Liceo; el Edificio del Casino Español; el bello y arcaico Templo Católico; el Edificio del Colegio Hispano Americano; la Plaza del Mercado; la Logia "Hijos del Templo", y el Edificio de la Escuela "Martí".

Documentos, artículos y sitios consultados:

  1. José Fermín Garralda Arizcun. La Fundación del Mayorazgo de Zozaya en Cuba

  2. Editorial Panamericana. Matanzas contemporánea, Guía Provincial - 1942

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