Municipio Cárdenas - Matanzas
Término Municipal de Cárdenas - Matanzas
Autor: Extracto de la - Guía Provincial 1942 -
"La Perla del Norte", como por antonomasia se llama la bella y riente ciudad de Cárdenas fué fundada el día 8 de Marzo de 1828, bajo la advocación de San Juan de Dios.
Orgullosa de sus blasones y laureles conquistados a golpe de infortunio y de tesón, se levanta gallarda y atrayente en la costa Norte de la isla, en la provincia de Matanzas, arrullada por el beso de amor y bendición que por entre las aguas apacibles de su ensenada hermosa le envía el Canal de la Florida.
Enclavada en una comarca de clima saludable y suelo fecundo, y con una posición geográfica envidiable que le hace disfrutar de un abrigado puerto en una ensenada amplia y protegida, atrajo hacia sí la atención de inversionistas y de hombres de trabajo, elementos cuya colaboración armónica produjo la prosperidad de toda la región, y el consecuente progreso del villorrio que más tarde había de ser la esclarecida ciudad, emporio de riqueza.
En los albores del siglo XVIII, en fecha 14 de Julio de 1709, fue firmada el Acta de Cesión de una vastísima extensión de terreno en favor da Don Diego de Sotolongo, otorgada por el Cabildo de la Habana. Andando el tiempo y a través de diversas mutaciones, cayó aquella hacienda en manos de Don Bernardo Carrillo de Albornoz, por compra que este hiciera a sus propietarios, Don Esteban Aguirre y Don José Otermine.
La hacienda fue denominada, desde que fue adquirida por Don Diego Sotolongo. "San Juan de las Ciegas y Cárdenas", en gratitud a Don Mateo de Cárdenas, Procurador General, quien puso en juego su valiosísima influencia en el Cabildo de la Habana para que la petición de Don Diego Sotolongo fuera favorecida.
Desde que se instaló en la hacienda Don Bernardo Carrillo de Albornoz, afluyó allí, en provechosa romería, todo hombre diligente y apto en busca del mejoramiento que ofrece la tierra al hombre de trabajo. Don Bernardo no se limitó a explotar en su solo provecho las tierras adquiridas. Hombre de amplia visión y de tendencias progresistas, hizo un saludable reparto de las tierras, a modo de que fuesen mejor aprovechadas y aumentase el número de los establecimientos de la finca. Debemos concederle que tuvo el presentimiento de que en aquellas tierras tan favorecidas por su singular posición geográfica, había de levantarse, en el correr de los años, una floreciente ciudad.
1.Parque Estrada Palma, frente al Ayuntamiento. 2.Cuartel de Bomberos. 3.Iglesia Parroquial, frente al Parque de Colón. 4.Varadero.
Y así ocurre. El día 8 de Marzo de 1828, estando a cargo de la Capitanía General de la Isla Don Francisco Dionisio Vives, es fundado el pueblo de Cárdenas, con el nombre de "San Juan de Dios de Cárdenas".
El Gobierno de la Colonia había dispuesto, el 19 de Enero de 1827, a instancias del Conde de Villanueva, la fundación de la nueva población en los terrenos de la costa donde estaba la Casa del Erario.
Don Juan José Aranguren, Administrador de Rentas Fiscales de Matanzas, fue comisionado por el Conde de Villanueva, con plenos poderes, para que se trasladara a la región de Cárdenas y gestionara y dispusiese cuanto fuese necesario para la fundación de la nueva población. Aranguren compró a los herederos de Albornoz una extensa faja en los terrenos de la costa, la cual fue deslindada y parcelada por el agrimensor Don Andrés José de la Portilla, quien hizo el trazado de la nueva población. La parcelación fue hecha en manzanas de ocho solares de 120 varas por 80, trazadas con tan perfecta rectitud, que sirvieron luego de obligada referencia para el ensanchamiento que el tiempo y el progreso habían de darle a la ciudad.
La Casa del Erario era la Oficina de Recaudaciones e Impuestos que se vió obligado a crear el Gobierno en el ano 1819, ante la prosperidad de la comarca. El florecimiento de la agricultura con el cultivo del café, la caña de azúcar y otros frutos; la explotación de las salinas de Punta Hicaco; la explotación de bosques para la fabricación de carbón, y el creciente aumento del ganado vacuno, fueron causa para que el movimiento de exportación de la bahía llamara la atención del Gobierno y creara la referida Oficina de Recaudaciones e Impuestos.
Esta oficina de recaudación, dependiente de Matanzas, comenzó su funcionamiento bajo la autoridad de Don Justo Villavicencio, a quien podemos llamar el primer residente de Cárdenas, una vez que solamente se había levantado allí nueve años antes de la fundación del poblado, un almacén que construyó Don Juan Guerra Navarro para almacenar la sal producida por las salinas de Punta Hicaco, el cual ocupó Don Juan al ser convertido en Casa del Erario, fijando allí su residencia.
La parcela comprada por Aranguren a los herederos de Albornoz se extendía desde la esquina de Avenida de Céspedes y calle Sagua, hasta Céspedes y calle 8, habiendo obtenido por donación de Don Juan Jerez una pequeña parcela para trazar una Plaza de Armas, plaza que fue denominada, el mismo día de la fundación de Cárdenas, Fernando VII, en honor al soberano reinante en la Península.
No fue rápido el progreso urbano de la nueva población; pero, al expirar el segundo lustro de su fundación, ya Cárdenas contaba con una población de 1190 habitantes y 243 casas construidas.
Cuando ya se nutría y se edificaba así la población, atendiendo en primer término a las exigencias del intercambio comercial con las también prósperas regiones vecinas, se constituyó la Empresa del Ferrocarril Central de Cárdenas, en 20 de Abril de 1837, que había de ser más tarde origen y factor determinante, en alto grado, del desarrollo considerable de la agricultura, del comercio y de la industria.
El puerto de Cárdenas era visitado por buques de muchas nacionalidades, que de diferentes latitudes venían atraídos por la calidad de los ricos productos que afluían al puerto de Cárdenas para ser llevados a través de los océanos a cercanas y remotas tierras.
Ya la Oficina de Recaudaciones e Impuestos se ha convertido en Departamento de Rentas Fiscales, y Don Tomás Fernández de Cossío, cuyos descendientes los encontramos hoy entre los más prestigiosos elementos de Cárdenas, fué nombrado Administrador Tesorero del nuevo e importante Departamento.
Los productos de 103 fincas, incluidos 26 cafetales y de 56 ingenios, eran levantados por el brazo humano y por la grúa en el puerto de Cárdenas, camino de los mercados extranjeros.
